viernes, 9 de septiembre de 2011

UNA LARGA REFLEXION



Estamos ya a menos de 24 horas de terminar la Regata de la Vuelta al Mundo y
 cuando Uds abran sus computadores posiblemente tengamos una ventaja cercana a las 150 millas y muchos de Uds pensarán que ya ganamos esta etapa, de punta a cabo. Nos encantaría que fuera así, pero la experiencia nos enseña
que hay que esperar y que las regatas se ganan y se pierden en la meta.

Y aquí va un corto resumen de lo que yo aprendí o reafirmé, durante todo
 este tiempo; lo hago en primera persona pues no puedo involucrar al Negro en todo lo que a continuación van a leer.

1.. acerca de los hijos, definitivamente no son tuyos, solo quiérelos y
 ámalos y trata de educarlos con el ejemplo y si puedes, transmíteles que busquen sus propios sueños, no los tuyos. Y no esperes que te agradezcan todo lo que haces por ello; ese agradecimiento vendrá muchos años después, quizás cuando tu ya te hayas convertido en abuelo/a (ahí sabrán recién lo que es ser padre/madre). Pero si en el intertanto, te llegan a decir que están orgullosos de ser tu hijo/a, date por recompensado con creces. Y si alguno de ellos debe partir antes que tú, que al menos te quede el consuelo que le dijiste muchas veces cuanto lo querías.

2.. acerca de tus padres, no dejes nunca de agradecerles el hecho de que te
 hayan traído a este mundo maravilloso y te hayan dado tan solo la posibilidad de vivir, solo eso, ¡¡¡ vivir !!!

3.. acerca del mar, el viento y la naturaleza, admírala y cuídala, es única
 y no tenemos otra. Y al mar y el viento, nunca trates de vencerlos ni menos desafiarlos. Llevan todas las de ganar. Si quieres ser un navegante, acostúmbrate a vivir en crisis permanente.

4.. acerca de los límites, ellos no existen o están mucho mas allá de lo que
 te imaginas. ¿Cuanto más allá? Ese es la pregunta, tienes que llevarte al extremo y ahí lo descubrirás.

5.. acerca del talento, no sirve para nada si no va acompañado de
 determinación, planificación, disciplina y perseverancia. El talento es efímero, la determinación, eterna.

6.. acerca del amor, da las gracias al Universo si te despiertan cada mañana
 con un beso y una sonrisa. Y haz como las abejas y las mariposas, ellas no buscan la flor más linda del jardín, sino aquella que tiene el mayor contenido.

7.. acerca de la sociedad, ayuda a los que son igual o más capaces que tú,
 pero que no han tenido tus mismas oportunidades. Son ellos los más olvidados de la sociedad pues siempre se ayuda a los que piden y vociferan, pero a los que me refiero, no piden ayuda, solo necesitan una oportunidad. Sueño todavía con una sociedad más justa y más humana.

8..acerca del liderazgo, echo de menos en el mundo actual esos líderes que
 hacían lo que se debe hacer y decían lo que se debe decir, sin esperar resultados inmediatos en las encuestas. Me refiero a los que marcan un camino, no los que siguen a las masas.

9.. acerca de la riqueza, una vez que hayas financiado tu flujo de caja,
 trata de comprar más tiempo que dinero, más libertad que esclavitud.

10.. acerca de la angustia y la amargura, cuando creas que algo no es
 posible, que los problemas te agobian, que ya no puedes, date un tiempo para ver las estrellas y espera despierto el amanecer, ahí descubrirás que siempre sale el sol, ¡¡¡ siempre !!!

11.. acerca del triunfo, si quieres triunfar debes de estar dispuesto a
 fracasar mil veces y dispuesto a perder todo lo que has conseguido. Y no temas perderlo todo, pues si te lo has ganado bien, de seguro lo recuperas con creces.

12.. acerca del presente, vívelo intensamente, es el único instante que
 realmente importa; los que viven aferrados al pasado ya murieron y los que viven soñando con el futuro, aún no han nacido.

13.. acerca del éxito y el fracaso, reconócelos como dos impostores, pero
 aprende sobretodo de los fracasos, los propios y los de los demás, ahí hay demasiado conocimiento que generalmente no usamos.

14.. acerca de los amigos, elije los que están contigo cuando estás en el
 suelo, porque cuando estés en la gloria, te van a sobrar.

15.. acerca del equipo, motívalo en los momentos difíciles y nunca dejes que
 uno te abandone por haberse equivocado, ése es el más importante.

16.. acerca de tu país, ama a la tierra que te vio nacer, trabaja por hacer
 de tu país un mejor lugar para todos y pasea orgulloso/a tu bandera, cualquiera que ella sea (ya sea que seamos buenos o malos para el fútbol).

17.. acerca del esfuerzo, no te rindas nunca, no te creas el cuento de que
 cuando algo está costando  mucho es porque no debe resultar, es simplemente que el Universo te está poniendo a prueba de si eres o no merecedor del éxito.

18.. acerca del miedo, no le temas, es un gran compañero, pero que no te
 inmovilice y no temas hacer el loco o el ridículo; la historia nos enseña que las grandes enseñanzas y tremendos descubrimientos son producto de esos instantes.

19.. acerca de Dios y el Cielo, creo que si actuamos haciendo el bien,
 podremos estar en la lista de espera si el Cielo existe y si no existe, habremos tenido nuestro propio Cielo en esta Tierra. Y a Dios no lo encontré solo en el Mar del Sur, en las nubes, en las tormentas, en las olas, ni en la meta ni en las
partidas; estuvo siempre con nosotros, dentro, muy dentro nuestro.

20.. y cuando tengas dudas de qué debes hacer, pregúntate cual es tu Cabo de
 Hornos, ármate de una pequeña mochila que lleve sólo lo necesario para sobrevivir y comienza a caminar. Y no dejes de mirar al cielo, ahí descubrirás al albatros, que te enseñará a despegar con esfuerzo y a volar en libertad. Y te darás cuenta que no necesitas volar en bandada.

21.. y nunca, nunca renuncies a tus sueños, persíguelos apasionadamente y si
 no los consigues, no importa, el solo recorrer ese camino habrá valido la pena vivir y ojalá el sueño que persigas sea el sueño imposible.

22.. y si tienes la fortuna de un día competir con rivales del tamaño de los
 que nos tocó enfrentar en esta Regata, hónralos, admíralos, pero entrega todo lo que tienes por vencerlos en buena lid; ellos se lo merecen.

23.. 
y si en el día de mi muerte me dan la opción de renacer, elijo ser Albatros y volar el Mar del Sur y mirar a los intrépidos navegantes que arriesgan sus vidas y dejan todo en busca de su sueño, en busca de su sueño imposible.

24.. y nunca te tomes demasiado en serio a un navegante que está terminando
 una Vuelta al Mundo. Solo sabrá navegar un poco más, ¡¡nada más!!    "


Felipe Cubillos.

martes, 2 de agosto de 2011

MINISTERIOS PUENTES

 Las Escrituras pueden ayudarnos mucho en nuestra formación porque, aparte de aclararnos los propósitos de Dios para nuestra vida, nos proveen también el ejemplo de esos hombres y mujeres que vivieron aplicando a sus vidas las enseñanzas divinas.  Uno de esos hombres, que siempre ha sido un modelo para mí, es el apóstol Bernabé porque puedo apreciar en él, en su más amplio concepto, un corazón bueno.  La misma Palabra de Dios lo califica de "hombre bueno".  De hecho, su verdadero nombre era José, y Bernabé es el apodo que surje por la propuesta de su vida: ser un hijo de consolación.  Y a través de las Escrituras vamos apreciando todo un ministerio de relaciones personales, relaciones humanas que se van arreglando al paso de este verdadero ministerio puente: intercediendo por Pablo ante los apóstoles, cuando había mucha desconfianza por el pasado de este hombre; proyección para nuevos ministerios cuando lo vemos defendiendo a Juan Marcos delante de Pablo; creando lazos de unidad entre los judíos de Jerusalén y la iglesia de los gentiles en Antioquía; puentes de ayuda entre los que poseían bienes materiales y los necesitados de la iglesia primitiva.  Incluso, hasta cuando Pablo lo acusa de ser un hipócrita al estar de parte de los judaizantes en Antioquía, a la llegada de Pedro y los otros apóstoles, se puede apreciar su respeto por la autoridad de los hombres de Dios que habían estado con Jesús y de su deseo de que se establecieran los nexos con la visión de Jerusalén.Hoy necesitamos urgentemente ver la aparición de hombres buenos en esta sociedad, tan llena de malos ejemplos a todo nivel.  La iglesia del señor necesita levantar esos íconos que se paren delante de los hombres, pero no con el poder que emana de la fuerza humana, sino hombres transparentes, casi candorosos de ingenuidad a los cuales se les pueda ver ese corazón de hombre bueno, que sepan crear lazos de unidad entre todos los hombres, que quiebren las fronteras que hemos levantado los seres humanos con nuestros prejuicios y nuestros complejos.

lunes, 27 de junio de 2011

¿ALGUIEN DIJO PENE?

 Al mirar las noticias, recurrentes desde hace un tiempo, y ver cuán profunda es la corrupción sexual en el seno de una de las más grandes religiones de Occidente, cabe preguntarse ¿Cómo estará el corazón del mundo, si dentro de un lugar donde se supone que se enseñaban los principios y valores del cristianismo, la sodomía, la pedofilia, la pornografía y quien sabe que aberraciones más, eran prácticas cotidianas?  Esto ineludiblemente nos lleva a todos nosotros a revisar nuestro corazón, y poner atajo a la oscuridad de nuestros pensamientos y acciones, dado que existe el apetito sexual y los malos pensamientos habitan en todos los seres humanos, sin distingos de clases ni raza.  Y con más fuerza aún en los que decimos amar a Dios y alinearnos con sus ideas y métodos, porque es mayor el juicio entre los que están precisamente para vealr por esos ideales divinos: la iglesia del Señor en la tierra.  Creo que, como hombres que somos, y como los discípulos que anhelamos ser, debemos ser muy honestos a la hora de hablar de nuestra sexualidad, sin considerarlo un tema tabú dentro de la iglesia.  Digo esto porque es un tema olvidado en las charlas cristianas; raramente escuchamos a un pastor desde algún púlpito hablando del sexo en el matrimonio, de las relaciones conyugales y de los pecados que se cometen a diario, sin espiritualizarlo.  Jamás escuchamos hablar de la vagina y del pene, y que el beso es parte del preámbulo amoroso para lubricar los aparatos genitales y prepararlos para el coito. Pero alguien dirá:  ¿Y cuál es el problema con espiritualizar la enseñanza, si lo que se pretende es ser más delicado en estos asuntos y evitar ser tan prosaico en el tema?  El problema es que vivimos en una sociedad brutal, agresiva, donde no podemos estar mandando mensajes cargados de eufemismos.  Los jóvenes de hoy necesitan que se les hable cara a cara, para que puedan entender que Dios espera mucho de ellos, y que no deben asimilarse a una seudocultura profana y sensual, sino más bien, por el contrario, mantener las benderas del reino de Dios en alto, a pesar que el mundo esté cayendo a pedazos por falta de santidad en la sexualidad.  Los matrimonios necesitan ser despertados a una santidad práctica y de actitudes, sin involucrarse con la vorágine hollywoodense que nos dice que fornicar o adulterar es parte del espectáculo de la vida.  No debemos tener temor de parecer pacatos, caducos u obsoletos, porque nuestro Dios se merece mucho más que un grupo de gente que habla bonito, pero que en lo secreto practica las mismas cosas que los paganos.  Levantemos las banderas de las verdaderas virtudes, viviendo una sexualidad sana y santa, con las cosas claras y el lado oscuro controlado.  El Señor les guarde.

viernes, 3 de junio de 2011

DIOS ES NUESTRA FUENTE

Nada puede hacer el hombre sin Dios.  Fue creado para expresarle la gloria a su creador, y mientras no se decida a hacerlo, seguirá deambulando por la tierra, sin encontrar sus metas ni objetivos.  A menudo lo vemos, caminando sin expresión por la calle, bostezando en una fila en el banco, dormitando en un asiento del microbús, esperando llegar a su casa y encontrarse con una familia, frente a la cual, aparte de las obligaciones y cierto cariño, no siente absolutamente nada más; mira a su mujer y casi no puede entender, y tampoco busca hacerlo, cómo llegó a relacionarse con ella, en circunstancias que el tiempo le muestra que son absolutamente incompatibles, lo que ha determinado que a la vuelta de esos pocos años de matrimonio, ya sean unos absolutos desconocidos.  Y es que el hombre sin Dios no tiene vigor, ni fuerza, ni incentivos.  Dios es su fuerza, su vigor porque es su fuente. Absolutamente cierto: Dios es nuestra fuente.  Tal como la tierra es la fuente de las plantas, y el mar la fuente de los peces, así el ser humano tiene una fuente, la cual le da la vida, la potencia y su razón de ser.  Si miramos a un pez fuera del agua, es sólo para verlo languidecer y morir, igual que una flor fuera de la tierra.  La Biblia nos enseña con toda claridad esta tremenda verdad.  Lo señala en el Génesis: "...después dijo Dios: produzca la tierra hierba verde, hierba que de semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra.  Y fue así....."   Esto significa que la tierra es la fuente de las plantas y, por lo tanto, es lo que le da vigor, vida y propósito.  Lo mismo ocurre con las aguas, así lo vemos en Génesis 1:20.  "...Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos...".  De la misma manera, el agua provee el sentido de la vida a los peces.  ¿Pero que dicen las Escrituras con respecto de la creación del ser humano?  Eso lo encontramos en Génesis 1:26 "Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra semejanza...".  Dios nos creó y reclama su derecho de producción, tal como la tierra las plantas y el mar los peces.  Y exactamente de la misma forma que la tierra y el mar son fuentes creadoras, así también Dios es nuestra fuente creadora y, por lo mismo, el que nos da la vida, el vigor, la fuerza y el sentido.  Sintetizando, un hombre sin Dios es lo mismo que ver a un pececito agonizando entre las rocas, a la orilla del mar.  O una flor secándose fuera del jardín.  Dios pueda volvernos a nuestra potencialidad divina, amén.

viernes, 13 de mayo de 2011

LUGAR, MOMENTO Y ACTITUD.

Cuando uno mira las características de los grandes deportistas, se da cuenta que han sabido combinar tres factores esenciales para lograr su éxito: lugar, momento y actitud.  Claro, porque a la hora de poner ese golpe, ya sea de raqueta en el caso del tenista, o del puño, en el caso del boxeador, o el golpre del pie o cabeza, o lo que sea del futbolista, que determinó el punto, el knock out o el gol, estuvieron certeros en cumplir con este triple requisito: lugar, momento y actitud.  Si una de esos factores fallaba, todo fallaba; por ejemplo, si no estaba en el lugar, el golpe iba al aire, el raquetazo erraba y el cabezazo era estéril.  Si el lugar era el correcto, pero un segundo después, eran golpes al aire otra vez.  Y si el lugar era el preciso, y el momento era el adecuado, pero no había la actitud, como por ejemplo el futbolista, que en vez de poner el golpe de pie, se lanzaba de cabeza, una vez más era infructuoso ese golpe.  Y mirando la vida del discípulo, veo que también es necesario saber combinar estos tres elementos para ser un verdadero hijo de Dios, coherente, victorioso, animado. etc.  Si nunca contamos con él; es decir, nunca está en el lugar de la necesidad, o está en el lugar correcto, pero no en el momento de la necesidad, tampoco sirve.  Y si está allí, en el momento, pero no sabe servir, o sea está sin actitud, va a dar golpes al vacío.  El apóstol Pablo es muy claro cuando señala que debemos correr como para ganar.  A los corintios (1º Cor. 9) señala: "...así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre...".  Yo estoy absolutamente de acuerdo con esta idea del apóstol, creo que hay que entender estos tres elementos que hagan que nuestro rol como hijos de Dios tenga fruto de verdad.  Recordemos que nuestra tarea es el establecimiento del reino de Dios en la tierra.  Eso significa que la actitud del deportista que logra las metas, ya sea ganando un partido de tenis, o noqueando a su rival en el ring, o haciendo muchos goles para su equipo, también debe ser nuestra forma de ser, esforzado, valiente, ganador, encarador.  Por último, déjeme decirle en este pequeño blog, que la vida de un hijo de Dios también debe ser un verdadero espectáculo para todos aquellos que nos ven, de tal manera que nuestra vida, donde vayamos, saque aplausos para la gloria de nuestro Señor.

jueves, 5 de mayo de 2011

¿PADRASTRO O PADRINO?

 En la crianza de los hijos debemos poner mucho cuidado, pues, en muchos casos, un pequeño desequilibrio determina conductas antisociales o muy traumáticas, especialmente cuando no estamos sanos a la hora de edificar las vidas de nuestros pequeños.  Por las estadísticas que uno observa puede darse cuenta que más del 80 % de la población mundial sufrió de algún desequilibrio en la crianza, ya sea porque careció de muchas cosas y creció con heridas que crearon fuertes raíces de inseguridad o bien, por el otro lado, ese pequeño ser disfrutó de un cariño en exceso que rayó en la malacrianza de ser regaloneado en todo, y el resultado es un personaje mimado al cual todo el mundo debe rendirle pleitesía y, por ende, servirlo como a un faraón. O sea, o se encontró con un padrastro feroz y descariñado, o con un padrino irresponsable, quien le soportó todas sus niñerías. La imagen perfecta es Dios Padre, quien nos abraza con sus dos brazos donde encontramos el absoluto equilibrio para la formación de nuestro carácter.  Este Padre, por un lado, nos abraza con su brazo de amor, con el cual nos dará a conocer su gracia sanadora, restauradora, motivadora, salvadora, gracia que nos llevará a su presencia con sólo creer y que nos sienta en su mesa y nos hace parte de su familia.  Por el otro lado, nos abrazará con un brazo de disciplina, con la cual nos hará presente que esa gracia maravillosa no es un juego y que debemos responder como personas a las cuales se les confía algo muy delicado, que deberán cuidar siempre con esmero y dedicación.  Su disciplina será la segunda fuente, junto a la gracia, que nos hará modelar un carácter responsable, maduro, asertivo, empático, etc.  Desgraciadamente nuestros padres no siempre tuvieron acceso a esta verdad divina, y muchos de ellos nos criaron como se les ocurrió, como decía el autor del libro "Ayúdenme, soy padre", quien en su prólogo advertía a sus lectores: "Cuando comencé a escribir este libro  acerca de la crianza de los hijos tenía tres teorías, pero no tenía ningún hijo.  Al terminar de escribirlo, tengo tres hijos, y ninguna teoría".  Esta falta de enseñanza o de conocimiento, de la cual adolece la inmensa mayoría de los padres, incluyendo muchos cristianos que no aplican las verdades escriturales, es una de las causantes directas del estado deplorable de nuestra sociedad, una sociedad llena de hombres que van por la vida con las heridas que les dejó una crianza inconclusa y poco sabia.  Los insto, hijos de Dios que leen este pequeño blog, a revertir el estado paupérrimo de esta sociedad que colapsa a pasos agigantados; pongamos la parte que falta, con amor, con seriedad, aplicando el amor y la disciplina con la sabiduría que nuestro Padre nos ofrece a través de la maravillosa gracia de su Hijo Jesús, y de la guía diaria y permanente de su Espíritu Santo.  Le abrazo confiando en que usted será parte de este deseo del Padre.

lunes, 25 de abril de 2011

VICTIMAS DEL MATRIARCADO

En esto de encontar la verdadera identidad del varón, no debemos soslayar el hecho de que muchos hombres sufren como son porque no pueden desligarse del lastre que heredaron de su madre o, derechamente, de la crianza de la cual fueron objeto. En nuestra sociedad latina se sufre de un fuerte matriarcado, donde las mujeres son las que mandan, y eso es lo que vemos en los hogares, en la crianza de los hijos, en el matrimonio y, por que no decirlo, en muchas áreas de trabajo. Conozco a hombres muy capacitados, exitosos laboralmente, quienes manejan empresas grandes, con mucha gente a cargo, pero a la voz de mando de su madre se convierten en niños indefensos, sumisos e inseguros, que no saben tomar decisiones. Este matriarcado es causa de un gran número de fracasos matrimoniales porque, a la hora de tomar las riendas de un hogar, se hace sentir la inseguridad del varón porque su madre quiere también gobernar esta nueva familia desde las sombras, chocando la mayoría de las veces con la esposa que reclama independencia de su marido oprimido. Frases como "mi mamita cocinaba mejor", "mi mamita no está de acuerdo con esto o aquello", "es que mi madre no va estar de acuerdo con esta decisión", son muy recurridas en nuestra sociedad latina. Países considerados muy machistas tienen en su seno horribles ejemplos de dominio femenino. En México, por ejemplo, patria de machotes como los otrora famosos Pedro Infante, Jorge Negrete, Javier Solís, tienen ciudades conocidísimas por ser amplios espacios bisexuales, como Morelia o la misma ciudad de México, que crece abismantemente en el turismo gay. Es tal la falta de una identidad de sexo que en México se ha acunado el término "muxe", que en lengua zapoteco significa "homosexual, y ciudades como Juchitán hasta celebran festivales muxe, donde se eligen reinas homosexuales y todo eso. Al entrevistar a muchos varones "muxe" responden que para las madres de esos lugares es un orgullo tener hijos muxe y que, desde pequeños, los acostumbraron a usar ropas e indumentaria de mujeres. Creo que es hora de que los hombres se liberen del yugo materno, se sacudan del lastre de una mala crianza y aprendan a vivir la imágen de Dios en sus vidas, pues sólo Cristo puede dar al hombre una verdadera identidad de hombre, pero atambién es hora de que muchas mujeres mandonas, medias jezabeles, puedan soltar a sus hijos de los yugos que usan y dejar que Cristo les devuelva esa imágen perdida.

martes, 19 de abril de 2011

TODO CRISTIANO ES UN MISIONERO


 Todo cristiano es un misionero.  A veces pensamos que solamente tienen este grado aquellos que son enviados a algún lugar, pero olvidamos que misiones no existiría si no hay quien ponga las finanzas para que las cosas se hagan,  o sin los que oran para que el Señor abra las fronteras de esos lugares a visitar.  Pero veamos esto en detalle:
LOS QUE VAN
En Hechos 13 leemos que el Espíritu Santo aparta a dos hombres para que vayan a las misiones (“apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he escogido”) pues alguien tiene que ir, de lo contrario las misiones no existen.  Pablo pregunta en Romanos 10 ¿Cómo oirán si nadie les predica y como predicarán si no son enviados? Algunos tienen un llamado específico a una cultura en especial para lo cual necesitas estar muy seguro y lo otro es la calidad misionera de la iglesia, con un llamado a todos los cristianos a ser embajadores de Cristo en todo lugar.  ID es el envío.
LOS QUE ORAN
En Hechos 13 vemos que todo comienza con la oración en una congregación.  Siempre es así, todo comienza en la oración.  Pueden haber muchos voluntarios, pero esos que van deben saber que están en la voluntad del Señor, que obedecen a una estrategia divina, que hay un plan para ellos.  Voluntarios puede haber muchos, pero ser misionero no es simplemente ser un voluntario.  En la oración vemos el corazón de Dios con el perdido, aquí es donde Dios toca tu corazón con aquellos que te rodean, aquí es donde te sensibilizas con tus familiares, compañeros, vecinos, etc.  Sin oración no hay misiones.
LOS QUE DAN
Podemos orar y tener los voluntarios, pero no habrá envío si no existen los recursos para hacerlo.  El Evangelio se mueve por aquellos que dan, diezmos, ofrendas, aportes especiales, lo que sea apunte a que haya personas que realicen este encargo.  Miremos el ministerio de Jesús.  En Lucas 8:1 al 3 vemos mujeres que acompañaban el ministerio de Jesús para proveer lo necesario.  ¿Cómo subsistían si no estaban realizando trabajos remunerados? Mujeres con dinero.  ¿Eran pocas o muchas? Marcos 15:40-41.  En Mateo 27:57 aparece José, un discípulo rico que dispone hasta del funeral y entierro.
En el ministerio de los apóstoles 1ª Co. 9:1-14 están los que mantienen estos ministerios.

SINTETIZANDO…Todos debemos estar en algún sector de la obra de Dios, no hay excusas ¿No puedes ir porque tienes múltiples actividades y jamás tendrías el tiempo para ir a predicar?  Pues mantén la obra con tu dinero, se generoso para que, como dice Pablo, abundes en buena obra en la predicación del evangelio.  Paga un programa radial, de TV, regala tratados, mantén a algún siervo, se generoso con tu ofrenda, diezma con alegría, pues ése es tu ministerio.
¿No tienes dinero pero sientes que hay un llamado para ir a algún frente de batalla espiritual?  Pues prepárate, ten buena actitud, sirve al Señor y él te mostrará donde quiere que vayas.
¿No puedes ir, pero tampoco puedes cooperar con dinero?  Entonces cumple tu ministerio con la oración, ora, ora y ora para que el nivel de actividad del Espíritu Santo en tu casa, en tu ciudad, en las misiones, en la ventana 10/40, traiga compungimiento a las almas.
¿DONDE ESTAS TÚ?

jueves, 14 de abril de 2011

LOS HOMBRES NO LLORAN

Una de las peores cosas que se hace con los hijos varones, en esta sociedad tan machista donde nos han criado, es enseñarles a que jamás se equivocan, y que no demuestren sus sentimientos, porque ambas cosas son señales de debilidad, y los hombres, como buen sexo fuerte, no deben mostrar ninguna señal que les haga perder puntos en la vida.  Entonces, frases como "mantenga hasta la muerte su punto de vista", "los hombres no lloran", "no digas todo lo que sientes", "juegue como hombre, a las luchas y cosas violentas", etc., son el camino por el cual ese varón transitará toda la vida, dejando heridos por doquier y siendo incapaz de reconocer que se equivocó y que él tuvo la culpa en tal o cual cosa.  Conozco el caso de varones, quienes comprendiendo perfectamente que con una sola frase de sus labios, tal como "lo siento", o un abrazo cariñoso, habrían arreglado sus hogares, su relación con los hijos, o habrían mejorado sustancialmente las relaciones en ese lugar de trabajo, dejaron que todo se desmoronara por ese mal entendido orgullo de ser HOMBRES.  Pero en Cristo aprendemos que ser hombres también implica decir "lo siento, me equivoqué, ¿cómo puedo remediar esta situacion?", y que expresar estas palabras, lejos de quitarnos la hombría, más bien nos fortalece como personas, como padres, como esposos, como seres humanos.  Hay tres frasecitas que aprendí, sumadas a una actitud, que me han servido para vivir con excelencia de relaciones con quienes he tratado en la vida:  La primera es LO SIENTO, y dicha con honestidad, ofreciendo las disculpas por esto o aquello, pone paños fríos a cualquier situación que amenazaba con desbordarse.  La segunda es ME EQUIVOQUË, y muestra que somos personas falibles y, por ende, perfectibles, corregibles (lo peor en la vida es ser un incorregible), que no sabemos todas las cosas, ni pretendemos saberlas tampoco.  Y la tercera frase es ¿CÖMO PUEDO REMEDIARLO? y muestra sencillamente que somos parte de la solución y no del problema en la vida. Súmele la actitud de ofrecer un abrazo sincero, un beso en la mejilla, y se dará cuenta que nunca será un perdedor de su honra; por el contrario, quienes reciban esto estarán agradecidos de ser parte de su entorno, por su honestidad, disposición y, por sobre todo, porque se habrán encontrado con un ser lleno de dignidad.  Y si alguno se burla de cómo usted procede, déjelo tranquilo, está frente a uno que necesita aprender a ser un verdadero hombre hombre.

martes, 12 de abril de 2011

QUE NO REINE LA ZARZA

 En Jueces 9, del verso 8 al 15 se narra la parábola de los árboles que buscan un rey para que gobierne sobre ellos.  Los árboles fueron, en primer lugar, al olivo; posteriormente se dirigieron a la higuera, y finalmente rogaron a la vid, recibiendo de los tres una respuesta negativa, aduciendo que ellos estaban muy ocupados produciendo frutos y que no tenían tiempo para ejercer esos roles de autoridad.  Termina la parábola señalando que los árboles aceptan el gobierno de la zarza, la cual ejerce un liderazgo legalista y dictatorial sobre ellos, recibiendo de ésta la amenaza de su exterminación si no se sujetan a sus órdenes.  El mensaje que captamos en esta parábola es que el estado actual de decadencia de nuestra sociedad en gran parte se debe a que la gente que da fruto, que tiene autoridad de vida, no quiere involucrarse en los liderazgos sociales, quedándose en vidas tranquilas y cómodas, lo que provoca que surjan como líderes aquellos ansiosos de poder, éxito, fama y dinero, pero que no poseen las credenciales de dignidad y honestidad.  Y eso es lo que vemos en todos los roles y funciones donde hayan líderes: pervertidos, ladrones, mentirosos y deshonestos.  Las empresas, el gobierno, la política, la educación, todo está leudado por esa falta de idoneidad.  También vemos en la paarábola que el otorgarle el mando a la zarza la pervierte, y eso ocurre con los incompetentes.  Lo vemos cuando una persona asume el mando en alguna compañía o en el gobierno, que cambia radicalmente. Se convierte en autoritaria, se alía con la administración, no se solidariza con los compañeros. Generalmente actúa de manera hipócrita, y les dice a sus compañeros que lo que él o ella hace no se puede explicar porque sea de la administración, sino porque lo ejecuta para mejorar el lugar de trabajo o el país. Dice asimismo que la vida privada de sus compañeros de trabajo no le importa, pero los fiscaliza, los espía y los chantajea cuando ve que no se amoldan a su forma de trabajar. Justifica todas sus acciones con la administración.

Éste es el cuadro que tenemos en nuestra vida diaria en nuestros trabajos y en nuestros países. Personas que no valen nada en los puestos de poder. Abimelec dio esas muestras cuando destruyó la ciudad de Siquem (9:45), quemó la "torre de Siquem" (9:46-49) y cuando finalmente lo mataron en Tebes (9:53-54). Muchas veces vemos que profesores o profesoras deciden ser decanos o decanas para deshacerse de compañeros que no le caen bien, o para gozar de prestigio y poder, no para ayudar a la universidad o a la escuela. Los dictadores suben al poder por golpes de estado, y luego hacen desaparecer a sus opositores.
Creo que la enseñanza se puede aplicar también de dos maneras. La primera, siempre seamos fieles a nuestra vocación. Un maestro o maestra es eso primero que nada. La administración hay que dejarla a los administradores. La segunda, siempre miremos a quién proponemos para administrar nuestras vidas, ya sea en el trabajo o en el país. No nos podemos quejar si dejamos que esos malos administradores, como los de la parábola, rijan en el mundo y nos quiten la poca posibilidad que tenemos de vivir en paz de una vez para siempre.

sábado, 9 de abril de 2011

SER HOMBRE ES UNA DECISION


El problema con muchos hombres es que ellos se casan para luego tratar de continuar viviendo como solteros. Esto nunca funciona. Las decisiones determinan conducta, carácter y destino.“Posición, posición, posición” es la fórmula para el éxito en los negocios. “Decisión, decisión, decisión” es la fórmula para el éxito en la vida.
La indecisión es aún una decisión – el no decidir es tan solo una decisión. Decidir casarse es una de las dos más grandes decisiones que tú podrás hacer en tu vida. Cuando un hombre decide casarse, él generalmente compra el anillo, compra libros para la luna de miel, empaca su maleta, se muda a un nuevo departamento y piensa que ya cumplió con su parte. Error. Hay mucho, mucho más en decidir casarse que en tan solo decidir empacar equipaje, comprar el anillo o transportar los muebles. No estarás viviendo verdaderamente como un hombre casado hasta que decidas, de una vez por todas, que tú estás casado – y que esto es de por vida.
Los hombres casados que tratan de vivir como si fuesen solteros, son hombres infelices. Ellos oscilan divididos entre dos estilos de vida – y entre las demandas de cada una – y entre sus pensamientos duales, por lo que se vuelven inestables en todo sentido.
Bromeando he dicho que el matrimonio es una gran institución – si a Ud. le gustan las instituciones. Hombres que toman decisiones correctas encuentran una gran libertad en el matrimonio.  Aquellos que no, encuentran al matrimonio limitante. El matrimonio guarda tremendas libertades – nunca preocuparse por tener una cita los viernes por la noche, la libertad del celibato, la libertad de ser tú mismo por completo, y construir una vida nueva aparte de la familia en donde nació. El mundo adulto es un mundo de tomas de decisiones.
Muchos hombres están frustrados debido a su propia incapacidad en tomar decisiones. Ellos demandan ser llamados “hombres”, aun cuando sus decisiones revelan la debilidad en su propio carácter. Criticando duramente a otros, ellos obstaculizan su propio desarrollo tomando decisiones emocionalmente, o por negarse a decidir.
¡Decídete a estar casado! Actúa como casado. Vive como casado
Tú podrás tener una boda y una luna de miel excitantes, pero tendrás que empezar a madurar inmediatamente después si realmente quieres que esos cohetes de despegue realmente lo levanten del suelo. Tú primero deberás tratar a tu esposa como a una esposa, no como a una de tus amigas, y definitivamente no como a una “mamá”.
Cuando somos jóvenes, nuestras madres hacen dos cosas por nosotros: Nos corrigen, y toman decisiones por nosotros. Pero como adultos, nosotros tomamos nuestras propias decisiones y somos libres de la dependencia de nuestros padres. El problema con muchos hombres es que una vez casados se rehúsan a tomar decisiones, o se rehúsan en decidir sabiamente. Esto significa que sus esposas los corrigen y toman decisiones por ellos, lo que convierte a sus esposas en sus madres. A este hombre yo lo llamo el “adolescente adulto”.
Un niño es el centro de su propio universo, le da rabietas, es insensible a las necesidades de otros, demanda su propia manera, no se puede razonar con él, actúa irresponsablemente, y responde solo a una autoridad concreta. Este es el estado de muchos hombres casados hoy. Solo cuando se quedan solos, abandonados, piden ayuda para crecer y madurar.
Cuando un hombre hace que su esposa actúe como su madre, él crea algo más que tan solo una crisis de madurez, ya que él no puede hace el amor con su madre. Debido a la inmadurez del hombre, la relación sufre por completo, entonces él la culpa por no satisfacer sus “necesidades”. Los hombres pueden prolongar la adolescencia.
Somos jóvenes solo una vez, pero podemos vivir inmaduramente por toda la vida. La madurez no viene con la edad pero empieza con la aceptación de responsabilidad. Aquellos sin madurez encuentran su camino difícil y frustrante. Aquellos que la tienen encuentran su camino fácil y satisfactorio.
(Tomado con permiso de su autor, el Pastor Edwin Cole)

miércoles, 6 de abril de 2011

DINAMITA QUE TRANSFORMA

Una de las cosas más impresionantes del Evangelio es la fuerza de provocar un cambio total en la persona.  Cuando el apóstol Pablo se refiere a estas buenas noticias lo califica como "Poder de Dios", y la palabra griega que utiliza es "Dynamis", la misma que sirve de base a la palabra Dinamita.  En nuestra vida, con toda seguridad, habremos tenido la oportunidad de conocer y experimentar la fuerza de muchos poderes.  Un electricista nos hablaría del poder enorme que genera una termoeléctrica.  Un abogado nos hablaría del poder de la Ley, que puede llevar en algunos casos a encerrar a alguien en una cárcel por toda la vida o, el otros casos, a la pena capital de alguien.  Un médico nos podría hablar de la microcirujía con el rayo láser, el cual provoca una microscópica explosión en un punto determinado del organismo, sanando a una persona de cálculos renales o biliares, o devolviéndole a alguien afectado a la vista, la visión total como un niño.  Conozco a dos varones guatemaltecos, quienes trabajan en la construcción de un observatorio en el desierto de Atacama, al norte de Chile, cuyos lentes tienen el poder de acercar las estrellas y descubrir otros mundos.  También conozco a un tipo que con un simple fósforo casi destruyó todos los bosques de la zona central. 
En fin, cada uno en sus oficios o profesiones podría mencionar el poder con el cual se ha familiarizado, y al cual ha aprendido a respetar. Pero fíjese que ninguno de los poderes mencionados, aún en toda su potencialidad, puede transformar la vida de alguien como lo hace el Evangelio.  Pablo, en sus propias palabras dice "no me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios..."  Y él lo ha comprobado con su propia vida, de tal forma que, siendo un enemigo del Evangelio, perseguidor de la Iglesia, un fariseo de tomo y lomo, se transforma en el más grande defensor y testigo de Jesús, llegando a ser en la historia de la iglesia, el más grande exponente de la verdad, olvidando todo lo que era y abandonando todo lo que poseía, bienes, éxito, fama, nombre, celebridad.  En su testimonio lo expone de esta manera "...pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo...mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol para ganar a Cristo y ser hallado en él..."  En simples palabras, la grandeza de lo recibido hacía que las cosas gloriosas de hombre fueran para él como estiércol (en buen chileno: caca).  Ruego a mi Dios que los hombres que componemos la iglesia lleguemos a esta estatura, de tal manera que todas esas cosas que perseguimos toda la vida: fama, dinero, felicidad, éxito laboral, reconocimiento, etc., puedan ser tocadas por esta dinamita de Dios que transforma todo el oropel humano en simple caca.

domingo, 3 de abril de 2011

VALOREMOS A LA MUJER

 Cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer. Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto:
Tomó la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la enredadera, el trémulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del sol y las gotas del llanto de las nubes, la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma de un cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve.

Mezcló tan desiguales ingredientes, formó a la mujer y se la dio al hombre.
Después de una semana, vino el hombre y le dijo: ¡¡¡Señor, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, parece que se divierte al hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella!!!

Bien, contestó Dios y tomó a la mujer.
Pasó otra semana, volvió el hombre y le dijo: Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mí, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al contacto. Me cuidaba y protegía cuando lo necesitaba, me daba dulzura, ternura, comprensión y amor sin condiciones, por favor Dios, devuélvemela, ¡¡¡porque no puedo vivir sin ella!!!

Ya veo, dijo Dios, ahora valoras sus cualidades, eso me alegra mucho, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti, pero no olvides cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, porque de no hacerlo, corres el riesgo de quedarte solo otra vez... (Anónimo)

jueves, 31 de marzo de 2011

DE CORAZÓN A CORAZÓN

Cuántas veces el desconocimiento del carácter de Jesús nos empuja a una vida religiosa e hipócrita, pensando que Dios nos exige la perfección sin comprender nuestras debilidades.  Pero nada más lejos de eso, tenemos a un Señor tan misericordioso que, para darnos la confianza que nos comprendería en todas nuestras  faltas, se encarna en un cuerpo mortal, falible, tentable, sujeto a corrupción; y eso nos grita a toda voz que El es el Dios que sí comprende a su creación, y la ama, y está siempre esperando con los brazos abiertos para darnos consuelo y oportuno respaldo y ayuda.  Las Escrituras nos señalan con toda claridad que no tenemos a un Dios que no puede compadecerse de nuestras debilidades, sino a uno que fue tentado en todo y se mantuvo inmaculado.  Pero tentado para entendernos en nuestras negaciones y para que hallemos oportuno socorro en su presencia consoladora.  Por esa misma razón también la Palabra nos dice que El abrió un camino para nosotros, un camino vivo, abierto, generoso para presentarnos delante de su presencia y ser comprendidos.  No significa esto que El fomenta nuestra inconsecuencia y falta de compromiso; al contrario, nos sirve para pararnos y seguir con confianza y convicción de que militamos en un reino de amor y coherencia.  Su frase "si me amas guarda mis mandamientos" nos invita a la vivir una vida comprometida con sus principios y sus verdades, con el énfasis puesto en que nuestra carrera no será sirviendo a un dios castigador y vengativo, sino a un Dios amoroso, dulce, tierno, que nos mira como un verdadero padre, que sabe amar a sus hijos, cualesquiera sean las condiciones en que éste se desarrolla.  Dejemos, entonces, a un lado las actitudes hipócritas y religiosas, siempre teñidas de rituales vacíos e incongruentes, y seamos sinceros con el Señor, contémosle nuestros conflictos, nuestras dudas, nuestros cuestionamientos, sabiendo que El está esperando esta clase de comunión con nosotros y no un rito imperturbable, con las frases clichés y las oraciones-rezos aprendidas de memoria, las cuales de tanto repetirlas, terminan por ser cuestiones fastidiosas hasta para nosotros mismos, los que las pronunciamos.  Renovemos nuestro pacto con este papá amoroso, que nos sienta en sus rodillas para amarnos y decirnos que El sabe quiénes somos y cuánto nos cuesta creerle y, mucho más, obedecerle.

lunes, 28 de marzo de 2011

TIBIOS, JAMÁS...

Una de las cosas que debemos recuperar como varones es la fuerza y seriedad de la palabra empeñada.  En la antigüedad bastaba un simple acuerdo de voluntades, expresados en palbras comunes, para que un pacto quedara sellado.  Y tal pareciera que ésa es la tónica en las Escrituras cuando el apóstol Pablo habla de que nuestro sí debe ser sí y nuestro no debe ser no; más de eso, es pecado, señala este siervo de Dios.  Hoy, lo que hablemos y acordemos no tienen ningún valor, "conversaciones de pasillos no valen", dicen algunos. El problema es que hemos traído estas malas précticas a la iglesia, donde pactamos y pactamos, pero eso no produce ningún cambio, en ninguna parte. Hay congregaciones donde los pastores hacen pasar a la gente al frente de la congregación, cada semana, buscando-me imagino-, el que ese acto les impresione y les quede machacando en la mente que hicieron un compromiso serio.  Pero tampoco produce un resultado.  Para que decir de esas invitaciones "a tomar tecito", que salen a destajo cuando te encuentras con alguien que no has visto por un tiempo; la vergüenza de presentarte a la hora señalada, y descubrir que no hay nada de nada, que nadie se acordó que te invitaron, y que ni siquiera están en casa.  Por eso muchos usan "el confirmar la cita", para evitar la verguüenza y el plantón. Para que hablar de "nos juntamos a tal hora".  Tonto si estás a la hora, pues pareces novio plantado, porque no hay respeto por el tiempo de los demás.  También está de moda el avisar a última hora que no puedes ir, cuando ya todos están esperándote.  Feas prácticas que debemos cambiar si queremos ser cristianos serios y comprometidos con la verdad y el carácter de Cristo.  En vez de Sí es Sí, o No es No, hoy se escucha: "tal vez", "podría ser", "de repente", "veamos", " quizás", " a lo mejor", "Hummm".  Y no faltan los más espirituales, quienes, con una cara de judíos piadosos, frente a una simple invitación, te responderán "oremos".  Todo esto daña la vida de Cristo en nosotros, pues somos irresponsables a la hora de congregarnos, a la hora de diezmar, a la hora de ser puntuales en las citas con el Señor.  El mismísimo Jesús señala a Juan en la isla de Patmos, Calientes o Fríos, pero tibios, Jamás.  De una vez por todas, hay que sacar la basura de la iglesia.

domingo, 27 de marzo de 2011

SOÑAR, LO IMPOSIBLE SOÑAR...

Muchas veces me he sentado a meditar acerca del verdadero carácter de la iglesia.  Y creo que cualquier cristiano bien centrado en la verdad, alguna vez ha cuestionado su llamado o su enfoque en el llamado.  A mí me ha ocurrido en un par de ocasiones, sobre todo en estos tiempos en que surgen tantas modas y énfasis que, por su parte, también cuestionan lo que hacemos algunos que predicamos acerca del reino de Dios.  Y mi reflexión tiene que ver con preguntas al Señor acerca de lo que deberíamos estar predicando.  Uno ve el éxito, la fama y la popularidad (sin mencionar el dinero) de algunos predicadores que resaltan un aspecto de la doctrina, llamándose apóstoles de esto o aquello, y mira su propio ministerio, que muchas veces a duras penas se mantiene.  Y honestamente se le pasa por la cabeza que quizás podría estar en la vereda del frente y pasarlo mucho mejor; sobre todo pensando que en muchos casos uno está más capacitado para actuar con esas mismas armas mediáticas y teatrales que muchos de esos predicadores exitosos.  Pero el problema surge cuando, al revisar las Escrituras, uno se da cuenta, sin mucho estudio (porque es muy evidente), que no hay una doble lectura en su Palabra y que sencillamente debemos anunciar ese reino aunque resulte impopular, sin mucho glamour y con bastante olor a fracaso.  Y es que es lo que le ocurrió al mismísimo Jesús, seguido por sus apóstoles, los cuales no recibieron ni aplausos ni éxito; más bien, al contrario, pues sus vidas fueron sujetas a sufrimiento, torturas y muerte.  Entonces, al comprender esta verdad, el corazón se confunde con un sentimiento encontrado: por un lado, el maravilloso gozo de saber, que más allá de instancias personales y egoístas, anunciamos el establecimiento de una verdad absoluta, pero por otro lado, también vierne un sentimiento de rabia e impotencia de ver gente inescrupulosa haciendo negocios con la Palabra y construyendo sitiales donde, obviamente, los íconos son ellos.  Los que seguimos con el mismo mensaje del reino de hace treinta años somos tildados de obsoletos, caducos.  En mi propia cara me lo han dicho un par de personas, aduciendo que me había quedado en el pasado y que lo nuevo era lo que Dios quería.  Mi gran problema es preguntarle a Dios para hacer cualquier cosa y, quizás a mí me ha sido vedada esa estrategia, porque todo lo que escucho de él es que anuncie su reino y que no me aparte de las Escrituras, y entiendo por eso también el no manosearlas hasta tergiversarlas para hacer que digan lo que nunca el Señor quiso decir. De vez en cuando nos encontramos en el camino unos cuantos que pensamos lo mismo, y que nos hermanamos en la frustración de ver cómo la iglesia se va pervirtiendo y farandulizándose en pro de señales y prodigios para impactar las emociones del cada vez más exigente público eclesiástico.  Tal vez sólo seamos un grupo de locos desfasados en el tiempo y la doctrina, recorriendo las estepas de la utopía, viendo enemigos invisibles en los molinos y soñando, cual quijotes modernos, en un sueño imposible de nuestro amado Dios.

viernes, 25 de marzo de 2011

SOPA DE RANA

¡Cómo cambian los tiempos!  Casi no nos dimos cuenta, cómo, imperceptiblemente, nos fueron arrebatando los valores y los principios en nuestra sociedad.  Todo es tan diferente a como era ayer, en la familia, en la crianza de los hijos, en las relaciones conyugales.  Todo ha sido transformado por esta vorágine que nos consumió, disfrazada de progresismo, modernismo, etc.  Fue tan velada la transformación, tan paulatina, que no nos dió tiempo a reaccionar; cuando quisimos hacerlo, ya teníamos todo un conjunto de normas jurídicas avalando el caos.  Resultó todo muy parecido a un experimento que hicieron los estudiantes de la Universidad de Cornell, en los Estados Unidos, en la década de los 70'. Ellos pusieron una rana dentro de una olla con agua fría, pero fueron calentando paulatinamente el agua hasta hacerla hervir.  El resultado fue que la rana no reaccionó hasta cuando fue demasiado tarde, cuando ya estaba media cocida.  Y pareciera ser que otros estudiantes, de alguna de las universidades del infierno, decidieron hacer lo mismo con esta sociedad, quizás por esa razón es que no reaccionamos frente a todo lo malo que acontece; y alguna vez que intentamos dar un pataleo acusando el agua hirviendo, nos damos cuenta que es demasiado tarde, que nos cocieron a fuego lento.  Claro que los que creemos en un Dios vivo, que nos dio testimonio a través de su Hijo Jesús, ya sabíamos que esto acontecería.  Jesús lo dijo a sus contemporáneos, identificando este tipo de sociedad precisamente como una de las señales antes del fin: "...y por haberse multiplicado tanto la maldad de los hombres, hasta los escogidos serán engañados, de tal manera que el amor de muchos se enfriará...".  No nos extrañemos que hasta en la iglesia suframos los estragos de esta rana medio cocida, pues también está conformada por hombres sujetos a pasiones y corrupciones.  La cuestión es que no nos atrape a los que queremos ver que el reino de Dios se establezca, que no nos sirva de excusa barata a la hora de los compromisos y las lealtades, sino que, por el contrario, el ver cómo la sociedad se desvía detrás de falsos ídolos, sea el motivo por el cual levantemos las banderas del Señor.  El apóstol Pablo dice que no nos cansemos de hacer el bien, y hacer el bien indica una acción, no solamente dejar de hacer el mal.  Alguien tiene que decir "Basta", y la iglesia fue puesta en la tierra precisamente para no dejarse corromper, para no dejarse inundar por las tinieblas.  Jesús lo deja muy claro diciendo de ella que sería la sal y la luz del mundo, y que debería ponerse en lo alto para que alumbrara, y no sumida debajo de la mesa para que no cumpla su objetivo.  Cuando la sal pierde su sabor sólo sirve para ser pisoteada por los hombres.  Hagamos un pacto, todos los que de verdad queremos ser hombres semejantes al Señor: pactemos que nada ni nadie usurpará el reino de Dios, que no dejaremos que las banderas del reino sean arriadas, y que haremos brillar la luz de Cristo, para la Gloria de Dios.

martes, 22 de marzo de 2011

NOS QUEDAMOS SIN HEROES

Hace unos veinte años atrás, en Italia, se realizó una encuesta entre los hombres jóvenes, preguntándoles acerca de los modelos a imitar en la sociedad.  Entre el cuarto y el segundo lugar de las preferencias, los jóvenes varones señalaron  a actores de cine, ídolos de la música, jugadores de fútbol y, al señalar el primer lugar, léalo bien, eligieron a miembros de la mafia italiana.  ¿Está usted leyendo bien esto?  Los jóvenes italianos, en un momento de la vida de esa sociedad, admiran, más que nada, a miembros de la mafia.  Fíjese que entre sus preferencias no había ningún miembro de la religión - ni el Papa fue nombrado-, ni tampoco ningún político.  Esto nos habla acerca de la carencia de íconos sociales, de la no existencia de un liderazgo que pudiera entusiasmar a los jóvenes para hacer las cosas buenas.  Ellos nombraron  figuras del deporte y del espectáculo, pero no admiraban a predicadores ni gente que dirijía las naciones.  ¿Por qué? Porque en ese momento  no veían ningún ejemplo digno de imitar.  Usted podrá pensar que eso fue hace veinte años, ¿pero que pasa hoy?  ¿Han cambiado las cosas? Si miramos a los jóvenes de cualquier nación del mundo, vemos exactamente lo mismo.  En Chile ha sido tan notorio el desinterés de los jóvenes por participar en cualquier elección política, que ha llevado a algunos congresistas a presentar proyectos de ley donde la inscripción en los cantones electorales sea automática, de tal manera que, por el sólo hecho de cumplir la mayoría de edad, se active la inscripción transformándolo en un potencial elector.  Y al consultar las causas de esta apatía, las respuestas no se dejan esperar: ven la política y ven corrupción por todas partes, incoherencia en el gobierno de turno y en la oposición de turno.  Tampoco admiran a los predicadores, ellos ven a los televangelistas como pirañas ansiosas de éxito, fama y dinero. Y, al igual que sus símiles en Italia de hace veinte años, siguen admirando a figuras del espectáculo y de la mafia, sin importar si son corruptas porque, a la hora de la verdad, estas personalidades no desean ser redentores de nada, ni están predicando ninguna moral ni ética, son desvergonzadamente honestas para decir que son gay o que engañan a sus mujeres.  Ese no es el tema con ellos.  Y todo esto nos lleva a la dolorosa conclusión que nuestra sociedad se ha quedado sin héroes, esos héroes de antaño que derrochaban amor por la verdad y la justicia, que corrían a salvar a la heroína de la torre del castillo del malo.  Hoy nuestros héroes son afeminados, cambian parejas cada cierto tiempo, todo lo consiguen con brujería, y en los ámbitos de la iglesia, ya no tenemos a los Pablos que nos decían que los imitáramos así como ellos imitaban al Señor, sino que nos tenemos que conformar con seguir pregonando el cliché :"mire a Cristo, hermano, no me mire a mí...".  (¿No ve que yo me puedo caer, jejejeje?).

sábado, 19 de marzo de 2011

¿QUE ES SER HOMBRE?

Si hiciéramos una encuesta preguntando acerca de que es un hombre, creo que tendríamos cientos de respuestas, tales como: "ser hombre es vestirse como hombre", "ser hombre es ser rudo", "ser hombre es tener sexo con muchas mujeres" o, como escuchaba cuando era un niño "ser hombre es no llorar", o como señalaban nuestras abuelas "el hombre debe ser feo, hediondo y peludo", o como señalan hoy los opinólogos en la telebasura de los matinales, que el prototipo del hombre es el metrosexual.  Me llama la atención que Pilatos, al mostrar a Jesús públicamente, después de ser azotado, haga la siguiente presentación: "Ecce Homo" (Juan 19:5).  Ecce Homo significa en latín "Este es el hombre", declaración que, no me cabe la menor duda, es inspirada por el Padre para dejar establecido que Jesús es el prototipo del hombre verdadero, que alguien que se precie de tal deberá ser un imitador de las conductas de este modelo.  En el griego la frase es "Idou Ho Anthropos", término que habla del ser que deja de ser un primate elemental y se yergue, se para, aprende a mirar hacia arriba.  Sin lugar a dudas que Jesús nos enseña a mirar hacia arriba, erguidos, con nobleza y dignidad, más allá de los azotes que te da la vida y las espinas que puedan ser puestas en nuestro existir.  Un maravilloso ejemplo de esta hombría lo encontramos en el Nuevo Testamento, en la escena en la cual Jesús está frente a la tumba de su amigo Lázaro, y llora.  Me lo imagino diciendo, mientas las lágrimas se deslizan por sus mejillas, "Padre, yo se que tú siempre me escuchas, y esta muerte es para que tú seas glorificado".  Sigo viéndolo en el Espíritu, secándose el rostro, dirigiendo su mirada hacia la tumba, y ordenando, con un vozarrón que heló la sangre de los que lo rodeaban "Lázaro, ve aquí afuera".  El tenía una identidad clara, así que no tenía ningún problema en llorar delante de cualquiera y, al minuto, estar encima de la muerte y de las tinieblas.  Tierno y fuerte.  Cordero y león.  He aquí el Hombre. Entonces, ser un verdadero hombre no tiene que ver con las respuestas cliché, ni el feo hediondo y peludo, ni el metrosexual que aparece en las portadas de las revistas de moda, sino que, más allá de eso, el anthropos será tierno sin dejar su masculinidad, podrá estar perfumado sin dejar de ser varonil, amoroso y comprensivo sin perder su fuerza, asertivo y empático sin que pierda sus convicciones.  Podrá llorar en el entierro de sus amigos, sin perder su dignidad.  Cumplirá sus promesas y defenderá su palabra empeñada.  Podrá ser un fanático de la selección de su país y emocionarse con las victorias de su equipo, pero jamás dejará de cumplir con sus deberes como hijo de Dios. Y entonces, por donde vaya, triunfante o saliendo de una quiebra, victorioso o derrotado, sano o enfermo, los que lo vean dirán: Ecce Homo,  Idou Ho Anthropos. Ese que va ahí es un verdadero hombre.

jueves, 17 de marzo de 2011

SACERDOTE, PROFETA Y REY

No es un chiste religioso que el mismo Dios, Creador del Universo, tenga que meterse en un cuerpo humano y venir a ensuciarse los pies a las polvorientas callejuelas de un país sin ningún brillo (me imagino a Israel en esos años, si en este instante en mi ciudad, "la capital de la minería mundial", no se puede caminar por sus calles, llenas de hoyos y de caca de perros).  Obviamente que la enseñanza debe ser más profunda que una simple demostración física de cómo se cumplen las Escrituras proféticas y, por supuesto, esta venida apunta a darnos alguna clase de lección que nos ayude a ser personas que cumplan los objetivos por los cuales nacieron y son seres humanos en este instante.  Se me ocurre que la gran lección es para los varones porque Dios elige usar el cuerpo de un hombre-podía perfectamente haber venido con cuerpo de mujer, y no habría faltado en nada, supongo-, y eso debe darnos algunos  indicios de que Dios espera algo del "sexo fuerte" (lo pongo a propósito entre comillas, en tono irónico, porque de verdad que hombres verdaderos son productos en extinción).  Su gran parábola fue Jesús, y al decir parábola estoy diciendo un ejemplo práctico, didáctico, de una enseñanza más abstracta y compleja, y este Jesús fue un sacerdote, un profeta y un rey.  Sacerdote porque habla a Dios a favor de las personas, intercede por la humanidad, es un intermediario entre la necesidad humana y el favor de de Dios.  Profeta porque es un enviado de Dios con un mensaje para los hombres, un interlocutor entre los deseos del corazón de Dios y la obediencia de los seres humanos.  Y rey porque establece un reino, un gobierno hacia un sistema que, a todas luces, tiende a salirse de control, del orden.  Entonces, sacerdote, profeta y rey serán los puntos que marcarán su ministerio entre los hombres.  Y creo que todo cristiano sabe cuál es el propósito de Dios: llegar a ser semejantes a Jesus.  Y, por supuesto, que el Señor mirará a cada varón para ver el cumplimiento de su objetivo como iglesia, lo cual determinará que cada varón llegue a ser un sacerdote, un profeta y un rey, que en cada lugar donde vive, se desarrolla y actúa sea un intercesor a favor de ese núcleo- llámese casa, hogar, oficina, universidad-y pida a Dios a favor de los hombres; también cumplirá en ese mismo lugar un rol profético, hablando a los hombres a favor de su Señor, señalando la voluntad de Dios y el cumplimiento de los tiempos.  Y será un rey que marcará pautas, líneas de conducta, estableciendo valores y principios a través de un ejemplo práctico, coherente con la Palabra del Señor.  Para esto es que ha venido el Espíritu Santo a capacitar a los creyentes, para darles el poder de ser verdaderos testigos, cada día, en cada momento, en cada situación.  Con amor, con empatía, con asertividad.  Tal como Jesús lo hizo en sus dias terrenales.  Ese es el verdadero rol de un hombre parado en Cristo.